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Cristina Herrero
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Es muy importante mantener los dientes de leche intactos hasta que se complete el recambio de la dentición. En caso contrario, los dientes definitivos tendrán problemas de espacio para poder erupcionar. Uno de los tratamientos que permite conservar un diente de leche afectado por caries es la pulpotomía.
Lo ideal es mantener la vitalidad del nervio (pulpa dentaria) de los dientes de leche afectados por caries o traumatismos. Sin embargo, un diente puede seguir en boca aunque hayamos eliminado la pulpa parcial o totalmente.

¿En qué consiste una pulpotomía?

En dientes temporales la pulpotomía estará indicada en aquellos casos en los que la caries es ya tan profunda que llega a la pulpa, pero que ésta se encuentra normal o con una inflamación todavía reversible.

Para planificar una pulpotomía, lo primero que debemos saber es si la pulpa está sana o está inflamada pero de una manera reversible. Existen signos clínicos que nos indican que esto es así: ausencia de dolor, ausencia de movilidad de la pieza, nervio que sangra y tiene un color rojo intenso ( la pulpa cuando se necrosa no sangra y muestra un color oscuro). Además, no deben existir signos radiológicos de lesión. En caso contrario, la pulpotomía estará contraindicada.

El tratamiento consiste en la eliminación de la pulpa afectada de la corona, dejando intacta la pulpa de la raiz. El nervio que dejamos en la raíz se trata con la aplicación de un agente como el formocresol, el sulfato férrico o el MTA, para preservar su función y vitalidad. Tas realizar la pulpotomía, se realizará un empaste para sellar la corona del diente y, si la muela queda muy debilitada, está indicado colocar una funda metálica de acero inoxidable sobre ella para aumentar su durabilidad.

¿Qué hacer si la pulpa está necrosada o el diente ya está muy deteriorado?

Cuando nos encontramos que la pulpa ya está necrosada o muerta, tendremos que hacer una pulpectomía, en vez de una pulpotomía. En esta fase, el niño ya refiere dolor constante, movilidad en el diente y, muchas veces, presenta una fístula que ya drena al exterior. Además, encontraremos signos de lesión en la radiografía. En estos casos, deberemos retirar no sólo la pulpa de la corona del diente sino también la que se encuentra en la raiz o raices del mismo, limpiando correctamente los conductos para no dejar restos de tejido. El material a utilizar para rellenar la raíz del diente debe ser reabsorbible, no irritante para los tejidos que la rodean y permitir la correcta erupción del diente definitivo.
Cuando ninguno de estos tratamientos ya es posible porque el molar está demasiado deteriorado, habrá que proceder a extraerlo, colocando a la mayor brevedad un mantenedor de espacio que respete el espacio que ocupaba el molar perdido para que la pieza definitiva no tenga problemas para erupcionar.
Tras un tratamiento pulpar, es importante hacer un seguimiento clínico y radiológico del diente tratado periódicamente.
Asimismo, si el problema que llevó a la necesidad de hacer una pulpotomía fue una caries profunda, deberemos concienciar al niño, siempre con ayuda de los padres, de la importancia de un correcto cepillado y de realizar revisiones dentales periódicas. También, la higienista instruirá a los papás sobre una dieta adecuada, que no aumente el riesgo de caries.http://www.clinicadentallarranaga.com/blog/caries-y-dieta/
 

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